lunes, 13 de marzo de 2017

Como puede llegar a nosotros la felicidad?



¿Cómo puede llegar a nosotros la felicidad?
Es el "yo", es el "ego", el que desea y quiere obtener las cosas. Es el "yo" el que disfruta, el que desea más felicidad, el que escudriña, el que busca, el que anhela más felicidad, el que lucha, el que se vuelve cada vez más refinado, el que jamás quiere llegar a su fin.
Sólo cuando el "yo", en todas sus sutiles formas, llega a su fin, hay un estado de bienaventuranza que no es posible tratar de adquirir, un éxtasis, un verdadero júbilo libre de todo sufrimiento, de toda corrupción.

Nuestro "yo" sólo es un recuerdo, un conjunto de pensamientos sin realidad objetiva. Cuando la mente trasciende el pensamiento del "yo", del experimentador, del observador, del pensador, puede haber entonces una felicidad incorruptible. Esta felicidad no puede ser permanente -en el sentido con que usamos esa palabra-, pues está más allá al tiempo y al espacio. Pero nuestra mente está siempre buscando una felicidad que tenga permanencia, algo que perdure, que continúe. Y ocurre que el deseo mismo de continuidad es corrupción.

Si podemos comprender el proceso de la vida y explorar el río del conocimiento propio, comprenderlos sin condenar, sin decir que es bueno o es malo, entonces surge una felicidad creadora que no es "tuya" ni "mía". Esa felicidad creadora es como la luz del Sol. Si deseamos conservar la luz del Sol para nosotros mismos, ese ya no será más el claro y cálido Sol dador de vida. De igual manera, si deseamos la felicidad porque estamos sufriendo, porque hemos perdido a alguien o porque no hemos tenido éxito, entonces eso es tan sólo una reacción. Pero cuando la mente puede ir más allá, encontramos que existe una felicidad que no pertenece a la mente, y que es el verdadero gozo, el auténtico júbilo.
http://www.proyectopv.org/1-verdad/felicidad.html

¿Que es la felicidad?



Que es la felicidad?
La felicidad es una emoción que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada.
La felicidad suele ir aparejada a una condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría. Algunos psicólogos han tratado de caracterizar el grado de felicidad mediante diversos tests, y han llegado a definir la felicidad como una medida de bienestar subjetivo (autopercibido) que influye en las actitudes y el comportamiento de los individuos. Las personas que tienen un alto grado de felicidad muestran generalmente un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que se sienten motivadas a conquistar nuevas metas.

https://es.wikipedia.org/wiki/Felicidad

¿Cómo podemos definirla?
Es todo aquel conjunto de cosas buenas que cualquier ser humano es incapaz de no querer. Es un estado de ánimo, un estado del alma; es una vivencia personal, subjetiva, interior, que ve la propia vida y siente de ella una impresión positiva (felicidad) o negativa (infelicidad).

¿Qué cosas son las que pueden hacer feliz al ser humano?
La felicidad descansa sobre dos pilares: conocerse a sí mismo, y tener un proyecto de vida, 
Ser feliz consiste, por tanto, en aquella forma de vida que desarrolla el mismo ser humano, en la que despliega una personalidad hecha, sólida, firme, con sello propio, con la cual se siente identificado, a gusto, satisfecho, tranquilo, en paz interior. Esta es la puerta inicial de entrada para la felicidad.
El proyecto de vida no es otra cosa que anticipar el futuro programándolo aproximadamente. El proyecto personal debe tener tres ingredientes esenciales: amor, trabajo y cultura. Estas van a ser las notas fundamentales que lo definen. Si la felicidad es proyecto, futuro, anticipación, quiere decir que la felicidad consiste en vivir con ilusiones, en vivir hacia delante, con esperanza.
El amor es la pieza clave de la felicidad. No hay felicidad sin amor. Por amor tiene sentido la vida. Nada hay tan grande como el amor. El amor es la fuerza que nos impulsa a seguir buscando nuevos caminos a recorrer. Pero existe una gran variedad de estilos y de formas de amar. Desde el amor a la patria, pasando por el amor a la justicia, al orden, a las antigüedades, hasta llegar al amor entre un hombre y una mujer o el amor a Dios. Aquí nos vamos a referir especialmente al amor humano, al que se establece entre dos personas de distinto sexo.
Según eso, podemos afirmar que el amor es un sentimiento grato, positivo, goloso, alegre, mediante el cual quedamos prendidos de otra persona con la que queremos compartir la vida. El amor es así un regalo de la naturaleza, gracias al cual la vida se ilumina y todo cobra un relieve especial.
El trabajo es algo decisivo en la vida de un ser humano. Nos pasamos la vida trabajando. No hay felicidad sin amor y sin trabajo, ambos conjugan el verso «ser feliz». La satisfacción por el trabajo bien hecho, terminado en su momento, retrata a la persona que lo hace.
Y la cultura es libertad, porque es criterio y saber a qué atenerse.

http://www.proyectopv.org/2-verdad/queeslafelicpsiq.htm

viernes, 10 de marzo de 2017

Que No es el perdon.



 Qué no es el perdón: 


-El perdón no incluye obligatoriamente la reconciliación. (pedir perdón o perdonar es una decisión personal).


-El perdón no implica olvidar lo que ha pasado. (Solo implica el cambio de conductas destructivas y positivas hacia el ofensor).

-El perdón no implica no sentirse enojado o enfadado por lo ocurrido. (Recordemos todo esto es un proceso por el que pasamos los que perdonamos como los ofensores.)

 -El perdón no supone justificar la ofensa que se ha recibido ni minimizarla.


** El perdón consiste en que el que perdona deja de buscar activamente que se haga justicia.

Hay que recordar que en cualquier momento podemos caer dejarnos llevar por nuestros sentimientos o pensamientos, y entonces hay que llevar acabo el proceso del perdón nuevamente. (Recordando que todo esto es un proceso por el cual tenemos que pasar y solo hasta que dejemos sanar la herida y dejemos ir lo que nos esta lastimando podremos otorgar un perdón verdadero.)

Aquí te dejo una imagen que resume los pasos del perdón.











jueves, 9 de marzo de 2017

El proceso de perdonar



El proceso de perdonar

Cuando perdonar
Si el daño que se ha recibido trasciende el hecho emocional de sentirse injustamente tratado y lo único que se va a conseguir del otro es una compensación emocional, el perdón está plenamente indicado. También, cuando la búsqueda de la reparación se ha convertido en el centro de la vida del ofendido o interfiere con el seguimiento de otros valores, el perdón le permitirá poner distancia emocional para tener en cuenta todos los valores que está dejando de atender.
Hay que tener en cuenta que no se trata de ponerse en riesgo de que el daño se pueda volver a repetir.

Primera etapa: análisis y reconocimiento del daño sufrido
El proceso comienza en la fase de análisis de lo ocurrido, incluyendo en ella el reconocimiento del daño que se ha recibido. Es preciso reconocer que se ha recibido un daño que duele, y aceptar ese dolor. Se hace de forma lo más objetiva posible, lo que va a permitir un distanciamiento emocional y los primeros pasos para entender las motivaciones del ofensor; lo que constituye un comienzo para construir una cierta empatía hacia el otro que está en la base del perdón. También han de analizarse con detalle las circunstancias que han influido para llevarle a hacernos daño, porque una atribución externa, inestable y específica del daño contribuye al perdón (Hall y Fincham, 2006) frente a la atribución interna, estable y global que lo dificulta.

Segunda etapa: elegir la opción de perdonar
El perdón para la víctima es una buena opción en cualquier caso. La metáfora del anzuelo que sugiere Steven Hayes, indica de forma clara cómo el no perdonar a alguien nos coloca en una situación permanente de sufrimiento y puede ayudar en este proceso:

Quien nos ha hecho daño nos ha clavado en un anzuelo que nos atraviesa las entrañas haciéndonos sentir un gran dolor. Queremos darle lo que se merece, tenemos ganas de hacerle sentir lo mismo y meterle a él en el mismo anzuelo, en un acto de justicia, que sufra lo mismo que nosotros. Si nos esforzamos en clavarle a él en el anzuelo, lo haremos teniendo muy presente el daño que nos ha hecho y cómo duele estar en el anzuelo donde él nos ha metido. Mientras lo metemos, o lo intentamos, nos quedaremos dentro del anzuelo. Si consiguiéramos meterle en el anzuelo, lo tendríamos entre nosotros y la punta, por lo que para salir nosotros tendremos que sacarle a él antes.

Si salimos del anzuelo, tendremos cuidado de no estar muy cerca de él porque nos puede volver a meter en el anzuelo y si alguna vez nos juntamos, tiene que ser con la confianza de que no nos va a volver a hacer daño.

Pero no es la opción de no sufrir lo que justifica una elección, sino una opción basada en los valores de la persona (Hayes y otros, 1999). Hay que tener en cuenta que se trata de valores como los define la terapia de aceptación y compromiso, es decir, como consecuencias deseadas a muy largo plazo, y no solamente como valores morales o éticos. Cuando hemos dejado a un lado esos valores para centrarnos en la venganza y se le hemos dedicado tiempo y recursos, pueden estar afectadas otras áreas de nuestra vida. Es en los valores afectados por la concentración en vengarnos en los que tenemos que encontrar los motivos para elegir perdonar.

Tercera etapa: aceptación del sufrimiento y de la rabia
El perdón no supone que se rechacen y esté mal tener sentimientos de rabia, de ira o deseos de venganza, aunque a algunos pueda parecerles que el perdón lo implica (Wade y otros, 2008). El problema no está en tener esos sentimientos o pensamientos, sino en actuar dejándose llevar por ellos en contra de los valores e intereses más importantes en ese momento (Hayes y otros, 1999). La propuesta de la terapia de aceptación y compromiso consiste en abrirse a sentir el sufrimiento, la rabia, la depresión y cualquier pensamiento, sentimiento, sensación o emoción que surja asociado al daño recibido, sin ninguna defensa; mientras nuestra acción sigue el compromiso con los valores que en ese momento sean más relevantes (Hayes y otros, 2004).

Si se ha elegido la opción del perdón, para llevarlo a cabo es preciso aceptar, en el sentido expuesto, los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones. La aceptación es un proceso que finalmente lleva al cambio; pero hay que tener en cuenta que su objetivo no es la extinción del sufrimiento, sino el compromiso con los valores y el fortalecimiento de la acción comprometida con ellos (véase por ejemplo, García Higuera, 2007).

Cuarta etapa: establecer estrategias para autoprotegerse
El perdón no implica la aceptación incondicional del peligro de que ocurra de nuevo el ataque. En el análisis de lo ocurrido hay que incluir también la consideración de cómo los comportamientos de la víctima que han podido permitir o favorecer la ofensa (Case, 2005). Analizando lo que ha ocurrido, la víctima se puede dar cuenta de cuales eran los indicios que indicaban el peligro, lo que le dará más posibilidades de evitarlo en el futuro.

Quinta etapa: una expresión explícita de perdón
La expresión explícita del perdón es un paso importante aunque algunos pacientes puedan pensar que es solamente simbólico y vacío de contenido. Se pueden articular muchos ritos o maneras hacerlo. Esta acción explícita no es el final del proceso de perdón, sino la oficialización del inicio. Hay que tener en cuenta que es preciso volver a repetir el proceso siempre que sea necesario, ya que el ofendido no está libre de que le aparezcan de nuevo los, pensamientos, emociones, sensaciones y sentimientos asociados a la ofensa. Cada vez que surjan de nuevo los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones asociados a la ofensa, se tienen que repetir los pasos que sean necesarios.

http://www.psicoterapeutas.com/Tratamientos/perdon.html

miércoles, 8 de marzo de 2017

Perdonar como acto de liberación personal.



Perdona es sanar, liberarte de las ataduras emocionales del pasado  el perdón es crecimiento interior, es estar bien contigo mismo, tener paz interior.

Para perdonar es necesario tener en cuenta varios aspectos ya que es todo un proceso el perdonar.

-honestidad
-confianza
-auto observación.
-enfoque en el interior
-desear tomar una decisión.
-paz (aceptación del pasado, de la vida, del momento.)

El perdón es incondicional, espontaneo, soltar la herida, es algo que nos damos a nosotros mismos no a los demás ya que es necesario para poder tener una vida en paz, es entender que no todos vemos las cosas de la misma manera, y que solo nosotros tenemos el poder de ELEGIR qué es lo que realmente nos afecta ya sean situaciones o personas, a veces no es fácil aceptarlo y tomarlo de la mejor manera ya que entra en jugo nuestro orgullo, ego, creencias, y nuestro honor en algunas ocasiones, el auto análisis.

Perdonarnos a nosotros mismos nos ayuda a SOLTAR y poder viajar más livianos para poder seguir adelante en nuestro camino, limpiando asi nuestro camino de los obstáculos que  nos auto pondríamos si no soltaramos la herida.



Todo esto sin dejar de lado algo muy importante, el aprendizaje de cada auto perdón que nos concedemos, ya que cada una de estas situaciones siempre vienen acompañadas de grandes aprendizajes de vida y con ello un gran crecimiento personal. Ya que una vez que sales de la tormenta pasas a ser del contado número de personas que ese enfocan en el futuro en su día a día, y que solo mira a su pasado para ver cuanto a progresado.


Y algo que debemos tener en cuenta es que perdonar no es lo mismo que tolerar. Hay que aprender a diferenciar muy bien esos dos puntos, ya que en ocasiones solo nos engañamos con perdones falsos o nos seguimos auto flagelando decidiendo tolerar situaciones que nos lastiman y créeme que aceptar algo que te lastima esta muy lejano de alcanzar un auto perdón verdadero. 

jueves, 2 de marzo de 2017

¿Que es el perdon?



El perdón es la acción por la que una persona perdona a otro una acción considerada como ofensa, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo o restitución, optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden afectadas o queden menos afectadas. El perdonante no "hace justicia" con su concesión del perdón, sino que renuncia a la justicia al renunciar a la venganza, o al justo castigo o compensación, en aras de intereses superiores. El perdón no debe confundirse con el olvido de la ofensa recibida. Tampoco perdona quien no se siente ofendido por lo que otras personas considerarían una ofensa.Tampoco perdona quien deja de sentirse ofendido tras las explicaciones del presunto ofensor que hacen ver la inexistencia originaria de ofensa alguna. El perdón es obviamente un beneficio para el perdonado, pero también sirve al perdonante (que también está interesado en ver recompuestas total o parcialmente sus relaciones con el ofensor y en ocasiones cumple al perdonar una obligación moral o religiosa) y a la sociedad, pues contribuye a la paz y cohesión sociales y evita espirales de venganzas, motivo por el que religiones y diversas corrientes filosóficas lo recomiendan.

Elementos del perdón
La acción de perdonar conlleva la existencia de las siguientes situaciones o hechos:

Existencia de una ofensa de cualquier tipo;
Conocimiento de la ofensa por el ofendido, por la "confesión" del propio ofensor o por otros medios;
El perjudicado por la ofensa se siente ofendido;
Se modifica la actitud del ofendido hacia el ofensor (resentimiento, situación de enfado);
(eventualmente) conocimiento por el ofensor de la afectación de las relaciones entre ofensor y ofendido;
(eventualmente) el ofensor siente y/o manifiesta su vergüenza y/o arrepentimiento;
(eventualmente) el ofensor reconoce su error y culpa y/o solicita el perdón y/o da una satisfacción al ofendido para hacerse merecedor del perdón;quien pide perdón reconoce ante si mismo su propio error y culpa, vence su orgullo y se humilla ante el ofendido, solicitándole la gracia del perdón (lo que puede afectar a la autoestima); se arriesga a haber reconocido la culpa o responsabilidad para eventualmente no recibir el perdón solicitado.
El ofendido decide perdonar al ofensor, y, (eventualmente) se lo comunica expresa o tácitamente.
Factores que facilitan la obtención del perdón[editar]
Aunque el ofendido es teóricamente libre de perdonar o no, y el perdón es por tanto en teoría un acto graciable que no puede ser exigido, de hecho aumentan para el ofensor las posibilidades de ser perdonado:

- cuando el ofensor explicita su pesar o arrepentimiento,

- cuando ha solicitado el perdón, sobre todo si se lo hace públicamente,

- cuanto menos grave fuera la ofensa,

- cuando se ha compensado al ofendido por el daño,

- cuanto más importante sea su relación con el ofensor,

- cuando el ofensor manifiesta su ánimo de enmienda,

- cuando el ofendido considera el acto de perdonar como una obligación moral o religiosa.

Tipos de perdón

Perdón pleno/parcial: En el perdón pleno, el perdonante "perdona y olvida", es decir, no sólo decide no odiar al perdonado, sino que recupera la relación de confianza o amor con el perdonado, como si la ofensa no hubiera tenido lugar. En el perdón parcial, el perdonante decide no odiar al perdonado por la ofensa recibida, pero no se recomponen totalmente las relaciones preexistentes.

Perdón condicional/incondicional: En el perdón condicional, el perdonante subordina algunos o todos los efectos del perdón al seguimiento por parte del perdonado de ciertas reglas de conducta o al cumplimiento de cualquier otro tipo de condición.

Perdón expresado/tácito/no expresado: El perdonante puede optar por comunicar expresamente al perdonado la concesión del perdón, o bien por hacérselo ver por hechos más o menos concluyentes, o bien optar por no comunicarle de modo alguno la concesión del perdón.


Perdón espontáneo/solicitado: El perdón solicitado es el que se produce tras la petición de disculpas del ofensor, el espontáneo tiene lugar sin tal petición.
Perdón humano/divino: Según quién sea quien perdona, Dios o el ofendido, el perdón será divino o humano.

Fuente:
https://es.wikipedia.org/wiki/Perdón

Zona de confort



Zona de confort

En psicología.
En psicología, la zona de confort designa un estado mental en que el individuo permanece pasivo ante los sucesos que experimenta a lo largo de su vida, desarrollando una rutina sin sobresaltos ni riesgos, pero también sin incentivos. Esto puede causar dificultades psicológicas tales como apatía y, en casos graves, depresión, si bien esta última enfermedad no puede ser explicada simplemente por los síntomas relacionados con la zona de confort.

También se define como zona de confort a cada uno de los lugares o situaciones donde un individuo se siente seguro, donde no existe riesgo alguno. ya sea en su hogar o lugares que su mente interpreta como potencialmente bajo de riesgo, esto causa una dependencia a ciertos lugares y no nos permite conocer otros escenarios productivos para la vida.

En coaching
En el ámbito del coaching, se conoce como zona de confort al conjunto de límites que, sutilmente, la persona acaba por confundir con el marco de su íntima existencia.

Sin duda, es una de las expresiones más significativas porque define muy gráficamente el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan gobernar sus vidas.

El coaching, a través de un proceso -por lo general- sencillo y breve, resulta muy eficaz para alcanzar nuevos horizontes. Indiscutiblemente, cuando se abandona el camino más trillado aparecen alternativas que merecen ser tenidas en consideración.

Síntomas

Hay conductas muy marcadas que nos alertan que tu estilo de vida se basa en tu zona de confort y son conductas que con una autovaloración psicológica nos llegamos a dar cuenta, estas son:

Imposibilidad de crecer, emocional, productiva, desmotivación y sensación de aislamiento.
Vivir sometido a la misma rutina todo el tiempo, con miedo a tomar riesgos en cualquier ámbito
Aislamiento de la sociedad, mantener privado de la libertad en una casa apartamento sólo.
En casos más graves la depresión desencadenada por cada una de las anteriores expuestas.

Formas de tratamiento

En algunos casos nos encontramos con personas que toman ventajas de su zona de confort, que expanden ese escenario y logran adaptarlo para agrandar sus habilidades, es el caso de muchas personas que se dedican a perfeccionar sus artes en el encierro y logran obtener cualidades superiores a muchas personas, es el caso de artistas musicales, escritores etc.

Pero también puede ser muy peligrosa porque es un escenario donde abunda la pereza, el conformismo el miedo y la inseguridad de muchas persona, por eso es indispensable de establecer rutinas, organizar planes donde se pueda interactuar con más persona, escuchar experiencias y tomar algunos riesgos no altamente potenciales.

Otra forma de superación es leer libros de autosuperación y lo más importante es tomar la decisión de dejar este escenario atrás, al principio puede ser muy difícil tomar ese paso, pero poco a poco logrando tener nuestras mentes ocupadas logramos dejar este episodio atrás.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Zona_de_confort